Más allá de la altura del salto: evaluación del CMJ en la rehabilitación y retorno deportivo tras la reconstrucción del LCA
- AF Performance solutions
- 3 mar 2025
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La evaluación de la recuperación funcional en deportistas sometidos a una reconstrucción del ligamento cruzado anterior (RLCA) suele basarse en el análisis de la simetría entre extremidades (LSI). Para ello, se emplean diferentes pruebas, entre ellas los test isocinéticos y las pruebas funcionales, como los saltos monopodales para distancia o altura.
En el contexto del fútbol de élite, el salto con contramovimiento (CMJ) es la prueba más utilizada, lo que favorece la familiaridad del atleta con la evaluación y facilita la comparación con datos previos a la lesión. Además, la extensa evidencia científica disponible ha permitido analizar la mecánica del CMJ en sus distintas fases sin necesidad de estudios cinemáticos. Su aplicación en etapas más tempranas de la rehabilitación, junto con la posibilidad de obtener datos cinéticos a partir de plataformas de fuerza duales en evaluaciones bilaterales, ha incrementado el interés en su uso tanto durante como después del proceso de recuperación.
Desde una perspectiva práctica y clínica, esta prueba se considera confiable y eficiente para monitorear la función de la rodilla de manera frecuente. La literatura existente sobre el rendimiento en el CMJ tras una RLCA se enfoca principalmente en el análisis de asimetrías en fuerza o impulso entre extremidades durante las fases excéntrica (descendente), concéntrica (ascendente) y de aterrizaje. Además, se calcula la fuerza de reacción vertical del suelo (GRF) combinada de ambas piernas, y a partir de fórmulas estándar, se derivan variables como el impulso, la aceleración, la velocidad y la potencia.
Si bien los datos obtenidos a partir del CMJ unipodal en sujetos sanos pueden ser de utilidad, en la práctica se priorizan los CMJ bilaterales, dado que proporcionan información más detallada, especialmente en relación con el rendimiento excéntrico a alta velocidad. Además, algunas investigaciones indican que la simetría en la distancia de los saltos unipodales no refleja completamente los déficits neuromusculares o biomecánicos, ni las estrategias compensatorias en individuos post-ACLR. En estudios con pacientes con un promedio de 18 meses de recuperación tras la cirugía, se ha observado que, aunque no presentan asimetrías significativas en el CMJ unipodal, sí exhiben diferencias relevantes en las fases de desaceleración excéntrica y aterrizaje del CMJ bilateral. Estas compensaciones, orientadas a reducir la carga excéntrica sobre la pierna afectada, se han asociado con una percepción subjetiva más deficiente de la función de la rodilla.
No obstante, el CMJ unipodal sigue siendo una herramienta complementaria valiosa, ya que permite evaluar la capacidad de la extremidad afectada bajo condiciones específicas de carga, velocidad, rango de movimiento y estabilidad. Sin embargo, las demandas biomecánicas que impone son diferentes a las del CMJ bilateral, lo que genera un perfil de asimetría particular en cada modalidad. (VER BLOG)

VARIABLES PARA EL RETORNO AL DEPORTE
En nuestra experiencia evaluando el CMJ en jugadores profesionales del fútbol de primera división argentina durante su rehabilitación, hemos observado que la recuperación de las variables asociadas al aterrizaje suele ser más lenta en comparación con otras variables. Sin embargo, las diferencias en altura de salto y potencia pico entre jugadores con historial de lesiones y aquellos sin antecedentes han resultado mínimas.

Gathercole et al. han clasificado las variables de rendimiento del CMJ en dos categorías: CMJ-TYP, que incluye parámetros como la altura de salto y la potencia máxima, y CMJ-ALT, que abarca aquellas métricas que evalúan la duración de las fases, la tasa de desarrollo de la fuerza y otras características mecánicas durante las fases excéntrica y concéntrica del salto. Se ha documentado ampliamente que las modificaciones en CMJ-ALT reflejan ajustes biomecánicos y neuromusculares que pueden no manifestarse en CMJ-TYP, lo que las convierte en indicadores más sensibles tanto de la fatiga aguda como de la residual tras la competencia o el ejercicio de alta intensidad. Además, estas variables permiten detectar adaptaciones positivas al entrenamiento incluso en ausencia de cambios significativos en CMJ-TYP. Aunque el monitoreo de CMJ-ALT se ha utilizado principalmente para evaluar la respuesta a la carga en atletas sanos, evidencia reciente sugiere que también resulta útil para caracterizar la recuperación del atleta lesionado y su evolución durante el proceso de retorno al deporte.
Por lo tanto, al evaluar la recuperación postlesión, no solo deben considerarse las asimetrías y el rendimiento de cada extremidad por separado, sino también la progresión de otras variables relevantes, especialmente cuando no se dispone de datos previos como referencia.
Basándonos en estudios previos en atletas sanos, los cambios observados entre distintas evaluaciones podrían estar asociados a respuestas negativas vinculadas con la fatiga neuromuscular. Entre estos cambios se incluyen un incremento en la duración de las fases excéntrica y concéntrica, una reducción en la relación entre tiempo de vuelo y tiempo de contracción, una menor tasa de desarrollo de la fuerza (RFD) en la fase de desaceleración excéntrica y una disminución del impulso concéntrico temprano en los primeros 100 ms.
No obstante, estos hallazgos deben interpretarse dentro del contexto de un aumento sostenido en la profundidad del contramovimiento, lo que sugiere una mayor flexión en la fase excéntrica. Este incremento en el desplazamiento y la duración permite una desaceleración más gradual del centro de masa antes de la transición a la fase concéntrica, lo que a su vez disminuye la demanda de RFD en ese proceso. En este caso, más que un reflejo de fatiga residual causada por daño muscular e inflamación en las primeras 24-72 horas posteriores a un esfuerzo de alta intensidad, los cambios observados parecen indicar una modificación crónica en la estrategia de ejecución del CMJ.

Monitoreo de la fatiga y recuperación durante la rehabilitación y el retorno al deporte
Las variables alternativas son altamente sensibles a la carga de entrenamiento, por lo que es fundamental considerar el momento en que se realizan las evaluaciones repetidas. De lo contrario, existe el riesgo de obtener “falsos negativos”, donde el progreso real a largo plazo puede quedar oculto por la fatiga residual de sesiones recientes.
Sin embargo, esta misma sensibilidad permite que el CMJ se utilice estratégicamente para evaluar el impacto global y específico por extremidad de una o varias sesiones de entrenamiento. Esto se observa a través de la magnitud de la disminución en las variables bilaterales y del deterioro relativo en cada pierna, lo que refleja la asimetría en la fatiga.
Cuando se introducen o incrementan las cargas de trabajo en campo, es común observar una reducción en las variables CMJ-ALT, lo que puede indicar fatiga residual y una recuperación aún incompleta. Un aspecto relevante es la respuesta asimétrica a estos incrementos, evidenciada por una mayor disminución del impulso concéntrico temprano (primeros 100 ms) y de la tasa de desarrollo de la fuerza (RFD) en la desaceleración excéntrica en la pierna no afectada en comparación con la lesionada. Esto sugiere un uso preferencial de la pierna sana durante la fase de reacondicionamiento.
Con una adecuada planificación, la progresión de cargas suele generar mejoras en ambas extremidades, indicando una mejor tolerancia a los incrementos de trabajo. Sin embargo, los valores bilaterales de CMJ-ALT y algunas variables específicas por pierna pueden no recuperarse completamente de inmediato.
Es importante destacar que esta recuperación incompleta o la expresión retardada de adaptaciones al entrenamiento no deben interpretarse necesariamente como un problema, sino como parte de un proceso de sobrecarga planificada y monitoreada.

Conclusión
El monitoreo del CMJ y sus variables alternativas (CMJ-ALT) proporciona una visión más profunda sobre la fatiga, la recuperación y la adaptación durante la rehabilitación y el retorno al deporte. A diferencia de las métricas tradicionales como la altura del salto, las variables CMJ-ALT permiten identificar cambios en la estrategia neuromuscular, ofreciendo información clave sobre el impacto de la carga y la evolución del atleta. Integrar este análisis en el proceso de reentrenamiento no solo ayuda a evitar falsos negativos derivados de la fatiga residual, sino que también optimiza la toma de decisiones en la progresión del reacondicionamiento. Al final, una evaluación bien planificada no solo mide el rendimiento, sino que también guía un regreso más seguro y efectivo a la competencia.
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